Skip to content

Phenomena fenomenal

Martes, 18 enero 2011

Si me compro un cd, un ordenador o un móvil tengo que pagar un canon, para compensar a los autores de obras audiovisuales, literarias, etc. que pueda copiar y difundir con ellos de los derechos de autor no cobrados. Este canon lo cobra un organismo privado que distribuye entre sus socios la recaudación sin dar cuentas públicas de esta actividad. Si yo escribo una novela o grabo una canción y la registro, dicha entidad va a cobrar por cada reproducción que se haga de esta obra… ¡aunque yo no sea socio! Es decir, que ellos cobrarán en mi nombre mis derechos como autor, pero obviamente no me los pagaran a mi. Si un autor, por tanto dueño de su obra, renuncia voluntariamente sus derechos en favor de una obra benéfica y actúa sin cobrar, esta entidad igualmente exigirá el cobro… Para ver una película japonesa que probablemente se editará jamás en mi país ¿que alternativas tengo? Si yo me descargo en la red un producto audiovisual que no está en venta al público, con lo que no hago perjuicio económico a ninguna empresa o particular, contrariamente estoy contribuyendo a la expansión cultural y difundiendo su obra con lo que tal vez contribuya a una demanda futura de ese producto, igualmente seré considerado “pirata” y criminalizado por ello según las nuevas leyes que quiere imponer la ministra de cultura (digo imponer porque la ley ya fue rechazada en votación democrática, pero ahí siguen intentándolo). Ella misma afirma que la piratería obligo a Cervantes a escribir la segunda parte de su Quijote. Pues bien señora ministra: ¿No fue en este caso la piratería el agente que motivó un avance en nuestra cultura?¿no se da cuenta que en vez de patalear, Cervantes se puso a TRABAJAR para afrontar esa situación y lo hizo creando una obra maestra?

El sector audiovisual, en el que desarrollo su vida laboral esta ministra, está inquieto por el tema de la piratería. Puedo entender la inquietud, pero no la receta. De modo que en tiempos de crisis, una entrada de cine me cuesta unos 7 € y una botellita de agua en el interior del recinto sobre 2 € (recordemos que justamente la introducción del euro fue la excusa para subir exageradamente estos precios. El precio anterior era de unos 3’50 € y lo transformaron de entrada en unos 5, para irlo subiendo progresivamente en pocos años). Actualmente hay centenares de canales en tv, tenemos una gran oferta de entretenimiento gratis en internet y encima a los 2 meses, cuando la película ahora en cartelera salga a la venta en dvd, nos pedirán unos 24 €, cifra que se habrá reducido a la mitad unos meses después del lanzamiento. Ni somos tontos ni podemos gastar tanto, cuando toda esa oferta se filtra a la red es normal que mucha gente se la quiera descargar gratis. Los tiempos han cambiado, las tecnologías y coyunturas también. Se acabó el antiguo modelo de distribución cultural en que, por cierto, los beneficiados no eran los autores sino las grandes compañías intermediarias (discográficas, editoriales,…). Ahora el autor puede ahorrarse los intermediarios y gestionar directamente los derechos y beneficios de su trabajo. Esto o no se ha comprendido o no interesa comprenderlo, pues se crean leyes a medida para intentar aferrarse a sus beneficios y privilegios en nombre de una cultura que no están defendiendo, que nunca había circulado tan libre y con tanta capacidad de expansión.

Y mientras tanto, otros se mueven, piensan buscan formulas nuevas o readaptan las viejas. Es el caso de Phenomena, una iniciativa que mensualmente abarrota el cine Urgel, el más grande de España, con un público que curiosamente responde al perfil de internauta potencialmente pirateador, para disfrutar de una sesión doble de cine rancio y palomitero a un precio razonable. La semana pasada proyectaron Indiana Jones y el templo maldito y La cosa, películas que todos hemos visto las 82 veces que las ha emitido telecinco, y que muchos de los asistentes vieron ya en el cine y/o compraron en ese dvd de edición especial con la cajita tan mona, a pesar de que la mayoría también la habían descargado ilegalmente en internet. El grupo al que pertenece el cine Urgel no es tampoco santo de mi devoción pero, junto al organizador del evento Nacho Cerdá, se han puesto a trabajar buscando nuevas formulas y cosechando un formidable éxito de público y seguramente también económico. Nacho Cerdá no es Cervantes ¡pero nos hace pasar unos ratos estupendos!

 

Anuncios
One Comment leave one →
  1. 保瀬 permalink*
    Jueves, 17 febrero 2011 '17:19'

    Me autocomento para dejar un enlace muy interesante y bien documentado que me ha pasado el amigo Pep:
    http://www.escritoenelagua.com/2011/02/16/%C2%BFpor-que-lo-llaman-%C2%ABcreador%C2%BB-cuando-quieren-decir-%C2%ABparasito%C2%BB/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: